Sentirse Caballero en Olmedo

Viajar a la villa de Olmedo es un gratificante recorrido por varias etapas de la historia. La llamada “Villa de los 7 sietes” debe  su nombre a la abundancia de olmos que existían en su término, pero se hizo universal gracias al gran Lope de Vega que escribió “El caballero de Olmedo” .

Y os preguntareis ¿qué es eso de la “villa de los 7 sietes”?. Pues bien esto se debe a que esta villa hace de ese número mágico su mejor aliado, ya que posee:  7 plazas, 7 iglesias, 7 conventos,7 arcos o puertas de entrada, 7 casas nobles, 7 fuentes y 7 pueblos de su alfoz. Pero además de todo el conjunto monumental tiene 3 visitas imprescindibles:

El Palacio del Caballero de Olmedo, que con un montaje audiovisual totalmente sorprendente nos traslada a Olmedo, al Siglo de oro y al Teatro de Lope de vega y donde también podemos admirar una reconstrucción de un corral de comedias donde se celebra el Festival de Teatro Clásico de Olmedo .

Museo de las Villas Romanas , ( a unos 12 kms de Olmedo, aprox.) cuya visita se compone de 4 espacios:

–  Sala de Exposición: Con contenidos donde se explica cómo era la vida de la época en las villas.

–  Excavaciones de la Villa Romana de Almenara- Puras (S. IV) con los restos de la villa romana descubierta y en donde hay que destacar el buen estado de conservación de los mosaicos. Toda una joya para el visitante.

–  Replica de la casa romana, que en 8 estancias recrea una lujosa villa Bajo Imperial ( S. IV-V D.C.).

–  Parque infantil temático, para que los más pequeños disfruten con juegos ambientados en el periodo romano.

 “Pasión Mudéjar”. Parque temático del Mudéjar de Castilla y León con 300 especies de plantas diferentes, con 18 replicas de edificios mudéjares y al que no le falta una maqueta de tren que lo recorre.

             Por su parte Olmedo cuenta con una gran oferta cultural con festivales como: “Circolmedo”y “Olmedo Clásico” que año tras año atraen a visitantes a su villa.

          Pero para realmente sentirse como un caballero hay que buscarse un buen alojamiento. Yo no voy a hablaros de la posada donde pernocte porque es un lugar de cuyo nombre no quiere acordarme, así que paso a recomendaros el que para mí es el mejor: “Hotel Balneario Villa de Olmedo”. Este espectacular hotel, además de unas fantásticas atenciones, te permite poder disfrutar de las aguas mineromedicinales que emanan del manantial del Sancti Spiritus en cualquiera de sus dos espacios: Su claustro termal ( Antiguo Claustro del convento de Sancti Spiritus transformado en instalación hidrotermal) y su patio mudéjar (Inspirado en el patio mudéjar del Real Monasterio de Santa Clara de Tordesillas); así como de una gran variedad de masajes y experiencias relajantes. Decirte que no hace falta estar alojado en el hotel para poder disfrutar de las instalaciones y tratamientos del balneario.

          Y para hacer un alto en el camino cualquier buen caballero que se precie debe probar la cocina local y sus buenos caldos. En este apartado os recomiendo:

 – Rincón Mudejar: un lugar para tapear o tomar un buen asado y con buena variedad de vinos por copas. Aquí me descubrieron una bodega de la zona, “La Mejorada” ,ubicada en el Monasterio Jerónimo de la Mejorada, de cuya dirección de las obras de restauración del monasterio se ocupa Rafael Moneo (Premio Principe de Asturias de las Artes 2012). Esta bodega con la dirección técnica de Alvaro Bernardo y los enólogos Florent Dumeau y Xavier Choné elabora 4 vinos (D.O.Vinos de la Tierra de Castilla y león): “La Mejorada Las Cercas” (60% Tempranillo y 40% Syrah), “La Mejorada Las Norias” (Tempranillo) , Villalar ( 90% Cabernet Sauvignon y 10% Tempranillo) y Villalar Oro (Tempranillo). Todos ellos con un tiempo de crianza de 12 meses en barricas de roble francés. Un secreto: “La Mejorada Las Cercas” es espectacular

Restaurante “El Caballero de Olmedo, en donde tuve la suerte de llegar en plena temporada de setas y poder degustar unos garbanzos con boletus y foie, un estofado de boletus, sin olvidar una morcilla del calducho que elevaba a uno al séptimo cielo. Y como no iba a ser menos aquí también nos descubrieron un gran vino: “Senda de los Olivos” Vendimia Seleccionada 2009 Finca La Carrasca ( D.O Ribera de Duero)  del gran Iñaki Nuñez.

       Como un caballero debe modernizarse , no está de más una visita a la cervecería Femy para tomarnos un buen Gin-tonic preparado con alguna de sus múltiples ginebras y de sus 12 tónicas diferente. Todo un lujo para el amante de la bebida de moda

         Y claro si te queda pequeño Olmedo, siempre puedes completar tu visita acercándote a alguna de sus localidades vecinas. Yo os recomiendo visitar al menos estas dos :

  –  Coca. Aquí hay 2 vistas imprescindibles: Visitar su castillo y pararse a tapear en el “Mesón El Blasón

Castillo de Coca

Castillo de Coca

–  Medina del Campo: Otra villa histórica en donde debes saber que todos los domingos se celebra el Mercado  Nacional de Ganados desde hace siglos, esto hace que todos los comercios abran  los domingos por la mañana.

Ayuntamiento Medina del Campo

Ayuntamiento Medina del Campo

De esta villa no te debes marchar sin visitar:

Como todas estas visitas desgasta un poco es hora de parar a tomar algo por la Plaza Mayor, aunque yo os recomiendo ir a tomar los langostinos de Medina en “La Tapería de la Plaza

Espero que todas estas notas te sean de utilidad en vuestro viaje, caballero.

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Evolución

Después de un tiempo publicando mis recomendaciones en Twitter y Facebook, parece que llega el momento de mi mayoría de edad en este universo 2.0. y tomo la decisión de inaugurar con este post mi propio blog. No significa eso que vaya a dejar de estar presente en otros formatos, sino que amplío mi voz para llegar a un mayor número de personas y desde una plataforma que me da más libertad para expresarme tal y como soy.

Aunque en una primera fase de este proyecto estaba completamente perdido y lleno de dudas, sí había algo que tenía bastante claro y es que el primer post debía  ser escrito en Oviedo y dedicárselo a esta ciudad que me vio nacer y me fue dando una vida bajo el cobijo de sus calles. Como siempre he dicho, “yo he tenido la suerte de criarme a la sombra de la Catedral“, ya que el reflejo de su torre cubría mi barrio a modo de un manto protector.

Al pensar que era lo que iba a publicar, me dí cuenta que esta ciudad también había experimentado  una evolución de la misma forma que a mi me estaba pasando en este momento. A pesar que yo siempre había pensado que Oviedo era una ciudad estancada en el tiempo, por que cuando yo leía a autores que conocían bastante bien la ciudad como eran Leopoldo Alas Clarín o Dolores Medio, me daba cuenta que, salvando excepciones relativas a las épocas que nos toco vivir, tanto La Regenta, los personajes de “Nosotros los Rivero” y mis vivencias, no se diferenciaban mucho. Parecía que no existía la barrera del tiempo. Pero ahora desde otra perspectiva me doy cuenta que esta ciudad ha vivido su propia transformación, y que aunque queda algo de esencia que le imprime identidad, ha decidido mostrar su evolución. Un cambio que, aunque a veces llega con sus correspondientes connotaciones positivas y negativas, hacen que la ciudad se torne más viva.

Así aunque su peatonalización pueda ser su emblema, hay otros aspectos que no deben quedar atrás. Vemos como las sidrerías y chigres (bares típicos, con identidad y solera) dejan de ser pequeños reductos para lugareños a transformarse en unos grandes espacios al servicio de un turismo, que aunque tarde, por fin desembarcó en estas tierras del norte. También descubrimos como aparecen  nuevos hoteles que no solo desplazan obsoletas pensiones y hostales, sino que osan quitar la hegemonía al “Hotel de la Reconquista“. Y aquí tengo que aprovechar para mostrar mi admiración por el Hotel “Barcelo Cervantes“, que se sienta sobre un antiguo palacete que durante años permaneció abandonado siendo por entonces sus únicos huéspedes decenas de gatos , y en el que hoy en día diseño y tradición de dan la mano. Cuanto me alegro de esta evolución. De la misma forma que recuerdo ese empeño que tenía cuando trabajé en la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Oviedo en que se sacara del sueño en el que estaba inmerso el Balneario de las Caldas, que se despertara y que volviera con el esplendor y la elegancia de tiempo atrás. Y que sorpresa cuando muchos años después lo veo convertido en esa maravillosa villa termal. Estos dos ejemplos son fundamentales para ver como se puede salir del olvido y volver a estar otra vez en boca de todos.

Y no podía faltar ese recuerdo al Teatro Campoamor que también ha tenido su catarsis. Todavía recuerdo cuando nos llevaban a ver la entrada de la gente señorial que acudía a la opera. A un lado gente que se bajada en esplendidos coches y que lucia lujosos vestidos, y al otro, las personas que imaginábamos las fascinantes historias que ocurrirían detrás de las puertas del teatro. Unos y otros tan solos separados por unas vallas metálicas amarillas. Como los tiempos cambian, hoy ya nadie acude a ver la entrada a ese acontecimiento social y musical, sin embargo la entrada a la entrega de los Premios Príncipe de Asturias han cogido el relevo, y otra vez sacamos las vallas que separan la rutina del glamour.

Mucho ha cambiado esta ciudad desde mi infancia. Mucho ha cambiado desde aquel día en que dejé atrás su visión a través del cristal trasero de un autobús de la empresa ALSA que me llevaba a Madrid, mi ciudad de adopción, para incorporarme a mi puesto de trabajo.

Cuantos recuerdos de esta ciudad que hizo que me bautizara por segunda vez en la Fuente de la Escandalera. Somos ciudad y personaje que evolucionan los dos y que no se olvidan. Oviedo no podría empezar una etapa nueva sin recordarte. Además como este blog va de recomendaciones, saber que Oviedo os espera con los brazos abiertos para ofreceros todo lo mejor que esta ciudad lleva por sus venas.